19.5.15

Macedonia: más de cincuenta mil personas en las calles de Skopie


Philippe Alcoy
 
Más de 50.000 personas colmaron las calles de la capital macedonia, Skopie, este domingo para exigir la renuncia del gobierno de Nikola Gruevski, empantanado en un escándalo de escuchas telefónicas ilegales, lo que no es más que la gota que hizo rebalsar el vaso de un gobierno marcado por la corrupción y el autoritarismo.

Desde el 5 de mayo se desarrollan movilizaciones cotidianas en Macedonia. Las primeras manifestaciones estuvieron marcadas por la represión policial. Varias personas ya fueron arrestadas por manifestar. También, el fin de semana de 9 y 10 de mayo un fuerte enfrentamiento armado entre la policía macedonia y un supuesto grupo armado de albaneses se produjo en Kumanovo, en el norte del país. Un evento que cada día que pasa despierta más dudas sobre una probable manipulación del gobierno.

La manifestación de este domingo fue convocada por la Alianza Socialdemócrata de Zoran Zaev, partido de oposición. Su objetivo es claro: obtener la renuncia de Gruevski, la instauración de un gobierno de transición y el llamado a elecciones anticipadas.

La manifestación fue una clara victoria para los socialdemócratas. Es que es este partido que reveló el escándalo de las escuchas telefónicas. Sin embargo, por más que desde el principio intenten controlar el movimiento y desviarlo hacia sus propios objetivos, no son los socialdemócratas que convocaron las primeras manifestaciones sino que fueron más bien una reacción espontanea de la población.

Tampoco se puede decir que ésta confíe plenamente en Zaev: antes de Gruevski eran los socialdemócratas que estaban en el poder y los que construyeron un sistema de clientelismo y corrupción en Macedonia.

Hasta el momento lo único que realmente les asegura cierta “legitimidad” es el hecho de que hay un vasto y heterogéneo frente anti-gubernamental.

Luego de la manifestación más de una centena de carpas fueron instaladas en frente al palacio de gobierno. Los campantes declaran que se quedarán allí hasta que el gobierno renuncie.

Todos contra Gruevski y su gobierno

La semana pasada, ante los hechos en Kumanovo, la prensa internacional comenzó a hablar superficialmente de posible “conflicto étnico” en Macedonia. Con el correr de los días los rumores se hicieron cada vez mas grandes sobre una probable manipulación gubernamental de los hechos, sin que nada pueda ser aun confirmado por el momento.

La “operación antiterrorista” del gobierno fue un desastre. 22 personas perdieron la vida y los daños materiales para los habitantes fueron inmensos. Si el objetivo era relegitimar a las fuerzas represivas del estado y calmar la contestación del gobierno dividiendo a la población macedonia y albanesa, esto también fue un fracaso.

La primera muestra de ello fue la renuncia la semana pasada de tres figuras del círculo restricto del primer ministro: su ministra del interior Gordana Jankuloska, el ministro de transportes Mile Janakieski y el jefe de los servicios secretos Saso Mijalkov, primo de Nikola Gruevski. Estas renuncias fueron también un intento de ganar tiempo y limitar la movilización del domingo.

Sin embargo, la muestra más grande del fracaso de las maniobras del gobierno fue protagonizada por los manifestantes este domingo. En efecto, una de las postales de esta multitudinaria movilización fueron los cientos de banderas de Macedonia, Albania, Serbia, Turquía y del pueblo Rrom que exigían juntos la renuncia del gobierno.

Y esto no es un dato menor. Mas sabiendo que Macedonia es un país de un poco más de dos millones de habitantes con una multiplicidad formidable de nacionalidades, de las cuales los albaneses son la minoría nacional más importante numéricamente hablando (un cuarto de la población total), y se encuentra enclavado en una región que conoció históricamente grandes conflictos armados entre distintos pueblos.

El imperialismo intenta presentarse como intermediario entre el gobierno y la oposición

En medio de esta situación agitada la UE y los Estados Unidos están intentando calmar la crisis y encontrar una especie de acuerdo y una eventual “transición negociada” hacia nuevas elecciones.

La oposición socialdemócrata por más que en sus discursos se dé una apariencia de “intransigencia” también intenta que el movimiento no se salga de control y encontrar rápido una salida institucional. Así, este martes se reunirán en Bruselas miembros del partido de Gruevski, de los socialdemócratas así como de los dos partidos albaneses, uno de los cuales hace parte de la coalición gobernante.

De este modo el imperialismo intenta canalizar el odio popular hacia el apoyo a una de las alternativas burguesas y al mismo tiempo asegurar de alguna forma la impunidad a los dirigentes actuales frente sus crímenes.

Lamentablemente, ante la falta de alternativas las manifestaciones están adoptando cada vez más la agenda socialdemócrata. Sin embargo, la situación está abierta aun. El gobierno convoca una contra-manifestación con sus simpatizantes y nada asegura que las discusiones con la oposición sean fructíferas.

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