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21.9.20

"El Reino de este Mundo" (Alejo Carpentier), sinopsis personal

Hoy, en medio de un viaje en colectivo, terminé de leer « El reino de este mundo » del escritor cubano Alejo Carpentier. Y estuve decepcionado por el final (pero los finales siempre me decepcionan). Es una novela que transcurre esencialmente en Haití y parcialmente en Santiago de Cuba y Roma. Es una novela sobre esclavos, sobre revueltas de esclavos, sobre esclavos lacayos, sobre esclavos locos, sobre esclavos sanguinarios, sobre esclavos devenidos amos. No se habla de amor pero sí de magia y de erotismo, de provocación, de violaciones como arma de guerra. Una novela sobre racismo y clases sociales. Sobre revolución francesa y bonapartismo. En el fondo se habla de la dificultad de construir una nueva sociedad libre sobre las ruinas de una sociedad de explotación y opresión; de las contradicciones que eso conlleva. No voy a decir que el estilo de escritura me haya cautivado particularmente. Al contrario, por momentos me pareció medio pesado como forma de narrar. Sin embargo, para callar a las malas lenguas (¿?) citaré un fragmento que me agradó: “En el reino de los Cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de Tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el hombre solo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el Reino de este Mundo”.    

20.9.17

Haïti s’enflamme contre le budget antipopulaire du gouvernement


Lundi dernier les rues de Port-au-Prince, capitale de l’île caribéenne, ont été vidées par une grève des transports. Il s’agit de la deuxième journée de grève depuis que le parlement a voté un nouveau budget augmentant les taxes sur certains produits de consommation dont l’essence et sur les licences des chauffeurs de taxis, mototaxis et des mini-vans, pratiquement les seuls transports publics existants. Une nouvelle journée grève est attendue ce mercredi.
Philippe Alcoy

19.5.15

Gira de Hollande en las Antillas: cuando los colonos hablan de esclavitud


Philippe Alcoy
 
Del 8 al 12 de mayo el presidente francés François Hollande hizo una “gira” en el Caribe. En cinco días visitó seis islas. El ambiente parecía de campaña electoral. Rarísimo para un presidente que se encuentra entre los más impopulares de la Quinta República, Hollande gozó incluso de cierto recibimiento caluroso por parte de la gente presente. En medio de su desplazamiento Hollande inauguró en la isla de Guadalupe el Memorial ACTe sobre la esclavitud, hipocresía de Estado que provocó inevitablemente varias polémicas.

14.5.15

Hollande en « campagne » aux Antilles. Quand les colons parlent d’esclavage



Philippe Alcoy
Source: CCR du NPA
 
Du 8 au 12 mai François Hollande a fait une « tournée » dans la Caraïbe. En cinq jours le président français a visité six îles, dont Haïti et Cuba. L’ambiance était celle d’une campagne électorale. Très rare pour un président parmi les plus impopulaires de la Ve République, il a même eu droit à quelques « bains de foule ». Au milieu de son déplacement, Hollande a inauguré en Guadeloupe le Mémorial ACTe sur l’esclavage, hypocrisie étatique qui n’a pas manqué de créer des polémiques.

23.12.10

Haïti: choléra, lynchages et impérialisme

Aujourd’hui j’ai lu une nouvelle terrible sur le site internet du Monde : « Au moins 45 personnes ont été lynchées à mort en Haïti depuis le début de l'épidémie de choléra à la mi-octobre, par des groupes les accusant de pratiquer la sorcellerie pour propager la maladie ». Eh oui ! Antonio Gramsci le disait déjà : « la vérité est révolutionnaire ». En effet, même si des études montrent que ce sont les soldats venus du Népal de la mission d’occupation de l’ONU qu’ont introduit la maladie, qui s’est répandue à une grande vitesse à cause de l’état sanitaire déplorable d’un pays submergé dans la misère causant plus de 2000 morts, les impérialistes continuent à nier l’évidence et à dissimuler la vérité. Pour eux c’est mieux que le peuple continue à sombrer dans l’ignorance, croyant à la sorcellerie et autres… De cette façon, il est plus facile d’occulter les vraies causes des souffrances des travailleurs et du peuple pauvre : la spoliation impérialiste, l’exploitation capitaliste, la misère, l’occupation militaire des « armées des pays frères ». Tant que ce seront les « sorciers » les responsables des maux des travailleurs, l’occupation et la spoliation peuvent continuer ! Officiellement, on dit que ce sont 45 les « sorciers » lynchés, peut-être ils sont plus.
Trotsky disait dans le Programme de Transition que « les prémisses objectives de la révolution prolétarienne ne sont pas seulement mûres, elles ont même commencé à pourrir » et que «  sans révolution socialiste et cela dans la plus proche période historique, la civilisation humaine tout entière est menacée d’être emportée dans une catastrophe »… Je crois que l’exemple d’Haïti en est un des plus clairs de la pourriture et de la catastrophe à laquelle nous mène le capitalisme.

A BAS L'IMPÉRIALISME!

19.1.10

Solidaridad obrera y popular con el oprimido pueblo haitiano

El terremoto que arrasó Haití ha producido una verdadera catástrofe en el país más pobre del continente. Según la ONU, 3 millones de personas, casi un tercio de los 10 millones de habitantes, han sido afectadas directamente, mientras que el propio gobierno haitiano afirma que podrían ser entre 30.000 y 100.000 los muertos. La ONU también alertó que el número de víctimas puede duplicarse a causa de las epidemias e infecciones, que podrían desatarse como consecuencia de la falta de agua y el estado de descomposición de los cadáveres.

Un país ocupado y saqueado

Haití se encuentra ocupada desde el año 2004 por orden de EE.UU. con el acuerdo de la ONU, bajo una misión militar comandada por Brasil y compuesta por varios países latinoamericanos. Bajo el argumento de una supuesta misión humanitaria, conocida con el nombre de Minustah (Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití), tropas de Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay y Ecuador, entre otros, y personal policial de más de treinta países, mantienen una ocupación sobre el país para garantizar los negocios de los capitalistas mientras el pueblo haitiano se encuentra sumido en la más absoluta miseria.

Las organizaciones populares de Haití han denunciado en reiteradas ocasiones las violaciones a los derechos humanos perpetradas por las fuerzas de ocupación, que incluyen desde persecuciones y detenciones hasta asesinatos políticos, masacres en los barrios más pobres de la capital y violaciones de mujeres y niñas.

La pobreza extrema de este pequeño país es el resultado del saqueo imperialista y los planes económicos monitoreados por el Banco Mundial y el FMI, que desde la década de 1980 con la exigencia de una “apertura económica” y una reestructuración para acabar con las barreras comerciales hicieron a la diezmada economía haitiana aun más dependiente. Ejemplo de esto es que hoy en día importa más del 80% del arroz, uno de los alimentos básicos de la población.

En la frontera con República Dominicana las empresas multinacionales, con el aval del gobierno y bajo la protección de la policía haitiana y la Minustah, han convertido el cordón industrial de la zona franca en un verdadero centro de esclavitud donde los trabajadores no tienen ningún derecho y las tropas de los gobiernos “progresistas” latinoamericanos les garantizan las ganancias amedrentando a los trabajadores para que no se organicen.

En los últimos años la situación del pueblo haitiano no hizo más que empeorar. Bajo la ocupación de la ONU, mientras las multinacionales se llenaban los bolsillos, los trabajadores y el pueblo pobre de Haití vieron cómo la salud, la educación y la infraestructura del país se caían a pedazos mientras el 80% de la población vive por debajo de la línea de la pobreza. Esto no es producto de desastres naturales sino de una política orquestada por las transnacionales y la burguesía cuyo plan es convertir al país en una gran "maquila" y acaparar tierras, expulsando como pasó en los últimos años a cientos de miles de campesinos a las miserables barriadas urbanas convertidas en reservorio de mano de obra barata y semiesclava, donde el hambre llega a los extremos de comer "galletitas de barro" para sobrevivir.

Una catástrofe anunciada

En los años posteriores a la ocupación, distintas ONG ya habían advertido y denunciado la situación de crisis de la infraestructura, que dejaba a millones de haitianos a merced de los desastres climáticos. Según Camille Chalmers, Director de la Plataforma por el Desarrollo Alternativo de Haití PAPDA, “el pueblo hermano de Haití se encuentra sumergido en una profunda crisis, con ausencia de medios y servicios básicos para el desarrollo de la vida humana (...) las inundaciones y las tormentas huracanadas dejaron un saldo de mas de 3000 personas muertas, unas 300 mil perdieron sus viviendas y poblaciones enteras quedaron aisladas, incomunicadas sin alimentos, agua y medicamentos”.

Hoy el gobierno de Haití habla de la imprevisibilidad del terremoto y de la “inimaginable” catástrofe para eludir la responsabilidad sobre la muerte de cientos de miles de personas que, viviendo en condiciones de precariedad absoluta, eran un blanco seguro frente a una catástrofe como la que sacudió al país. La “solidaridad” de Obama, que dijo estar siguiendo atentamente la situación no es más que un gesto de cinismo imperialista y para demostrarlo aclaró que iba a “suspender temporalmente” la deportación de inmigrantes "ilegales" provenientes de Haití. Desde la ocupación en 2004, la deuda externa de Haití siguió creciendo, y el Banco Mundial y el FMI siguieron cobrando los intereses puntualmente. En los últimos años, los países imperialistas anunciaron hipócritamente algún tipo de condonación parcial, pero esto no puede ocultar que la deuda del país más pobre del continente aumentó más de 40 veces en los últimos 34 años pasando de 40 millones de dólares en 1970 a 1.600 millones en el año 2008. ¡Mientras los gobiernos de los países imperialistas destinan cientos de miles de millones de dólares para rescatar a los bancos, no está en sus planes rescatar de la miseria al país más pobre del continente! Por su parte, la misión de la ONU gasta anualmente más de 600 millones de dólares para garantizar la ocupación, cifra superior a las exportaciones totales del país.

Todo esto demuestra la responsabilidad, no sólo del gobierno de Haití, sino de los gobiernos latinoamericanos que están detrás de las fuerzas de ocupación y de los países imperialistas, que siguen saqueando el país, ante la terrible situación que está viviendo el pueblo haitiano. Mientras tanto, en medio de esta situación catastrófica, las Fuerzas Armadas de todos los países que componen el Minustah – tanto de los gobiernos “progresistas” y “nacionalistas” como Lula, Kirchner o Bachelet hasta Evo Morales y Mujica– anuncian que los Cascos Azules están realizando acciones de rescate y de misión “humanitaria” para lavarse la cara y tapar las acusaciones por los abusos que han cometido sus tropas como parte de la misión de la ONU.

La verdadera misión de los ejércitos de ocupación es la de reprimir al pueblo de Haití, como ya lo han demostrado las declaraciones de varios presidentes de la región al manifestar que su preocupación es la de “prevenir” los saqueos y los desmadres. Es que estos gobiernos, aún en situaciones de emergencia, muestran su verdadero carácter de defensores de los intereses de la burguesía. El rol de las tropas es controlar a la población y militarizar el país, como ya sucede con el control del aeropuerto y puestos médicos por parte del ejército de Estados Unidos.

Haití no es sólo miseria: Sus gritos liberadores inspiraron a América y al mundo

Como siempre y para justificar sus planes intervencionistas, los imperialistas y gobiernos burgueses del mundo machacan una y otra vez las estadísticas de miseria que ellos han contribuido a crear con sus planes superexplotadores, definiendo a Haití como uno de los países más pobres del mundo. Sin embargo, Haití no es sólo eso. Fue un ejemplo para el mundo al convertirse en el primer estado independiente de América Latina, estableciendo una republica negra y donde tuvo lugar una de las pocas rebeliones de esclavos que culminara con éxito. La rebelión negra en la que jugara un rol brillante el gran Toussaint-Louverture fue una daga en la espalda para las potencias colonialistas que tiró por la borda la aventura colonial del famoso ejército de Napoleón en América en la entonces colonia francesa de Saint Dominique. Es este ejemplo el que se nos quiere hacer olvidar desde entonces, comenzando por el no reconocimiento de la independencia por el presidente norteamericano Thomas Jefferson que da inicio a un largo período de aislamiento internacional promovido, fundamentalmente, por las potencias europeas y Estados Unidos que no admitían la existencia de una nación gobernada por ex-esclavos lo que implicaba a su vez una amenaza para sus propios sistemas esclavistas.

¡Fuera las tropas imperialistas y la Minustah! Por una gran campaña internacionalista de solidaridad con el pueblo de Haití!

El terremoto en Haití fue un fenómeno natural que no podía evitarse, pero sus consecuencias y cómo enfrentarlas, no lo son. La respuesta de la ONU ante la catástrofe es un “reparto militarizado” exigiendo mantener el orden y la paciencia en espera de las donaciones. Esto muestra el rol de las fuerzas de ocupación: represión a quienes se vieron obligados a saquear negocios en busca de alimentos. Como si la catástrofe ocurrida no fuera suficiente el pueblo de Haití debe sufrir la vigilancia a punta de escopeta de la Minustah.

En el mismo sentido el ministro de Salud Aramick Louis declaro que “bandas armadas comenzaron a tomar el control de las calles” y agregó que “la mayor preocupación del gobierno pasa ahora por un posible estallido de violencia”, preparando el terreno para una represión. Por lo tanto no serán ni las tropas extranjeras ni el gobierno servil de Haití entregado completamente al imperialismo y las multinacionales quienes den una salida a las penurias de este pueblo. Sólo los trabajadores y el pueblo haitiano pueden administrar la ayuda bajo su propio control.

Ante esta catástrofe que vive hoy el pueblo haitiano desde la FT y sus secciones en Latinoamérica llamamos a organizar una gran campaña unitaria de las organizaciones de trabajadores y las organizaciones políticas que defienden los intereses populares para movilizarnos y exigirles a las multinacionales la entrega y distribución gratuita y de forma inmediata de todos los insumos necesarios para enfrentar la catástrofe, como combustible, medicamentos, alimentos, etc.


- ¡Fuera ya las tropas de la Minustah!

- ¡Fuera yanquis de Haití y de toda América Latina!

- Que las ganancias de los capitalistas sean utilizadas para enfrentar la catástrofe

- Que las organizaciones de trabajadores controlen los recursos recibidos

- Por la cancelación de la deuda externa de Haití