13.7.10

¡Por un programa obrero ante la crisis capitalista!


Fuente: LVO N° 382

El próximo sábado 21 de agosto se cumplen 70 años del asesinato de León Trotsky por un sicario de Stalin. Este aniversario llega en un nuevo momento de agudización de la crisis capitalista mundial que afecta la producción, el comercio y las finanzas mundiales amenazando con una retracción mayor.
Europa se ha convertido en el epicentro de este nuevo episodio de la crisis. Desde Grecia a España, Portugal o Italia, país por país, en medio de un enorme endeudamiento y déficits fiscales, los planes de ajuste se suceden buscando imponer a los trabajadores, los costos de la crisis y el precio de los “salvatajes” de los gobiernos a los bancos y transnacionales. Las instituciones y analistas del gran capital aún no han terminado de ensalzar la recuperación en Estados Unidos y China, cuando ya se hacen sentir síntomas de “desaceleración” de la misma, ratificando el carácter estructural e histórico que tiene la crisis.
Al mismo tiempo, el empantanamiento de las “guerras de Obama” en Afganistán y todo el Medio Oriente, que acaba de llevar a la caída del principal jefe militar norteamericano en el área, expone las contradicciones con que choca Estados Unidos en sus intentos de detener su declinación como potencia hegemónica y evitar que la crisis provoque un mayor “desorden mundial”. Pero si la crisis económica desestabiliza las relaciones interestatales y a los regímenes políticos, está provocando también nuevos fenómenos en la lucha de clases. Así, también comienza a extenderse la resistencia de los trabajadores en todo el mundo, desde las huelgas generales en Grecia, los paros en el Estado Español, en Francia y otros países europeos, a los alentadores síntomas del despertar de ese coloso que es el proletariado de Asia oriental, con las oleadas de huelgas en China, en Bangladesh y otras naciones del sudeste asiático.
Por supuesto, la mentirosa afirmación de que América latina quedaría al margen de la crisis mientras el resto de la economía planetaria entra en convulsión no resiste el menor análisis. De hecho, mientras aún las economías de la región crecen y los capitalistas nacionales y extranjeros amasan jugosos beneficios, ya han comenzado a contestar con dureza a cualquier reclamo o lucha obrera -desde los electricistas mexicanos a los no docentes de San Pablo-, y atacar al salario, el empleo, la educación y la salud de las masas, mientras el imperialismo norteamericano busca reafirmar su dominio semicolonial alentando a la reacción interna, como muestran el golpe de Honduras; y con un mayor despliegue militar, desde las bases en Colombia, el desembarco en Haití y los nuevos “ejercicios conjuntos” en las costas de Costa Rica.
La inconsistencia de los proyectos políticos del nacionalismo y el populismo al estilo de Chávez y Venezuela en América latina, la estafa del “trabalhismo” de Lula en Brasil y la actuación de los gobiernos socialdemócratas de Zapatero y Papandreou en Europa, aplicando los “ajustes” al servicio del gran capital, ponen de manifiesto que frente al programa capitalista de descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y los pueblos oprimidos, la única alternativa es oponer un programa obrero para que la crisis la paguen sus responsables.
Y esto es inseparable de la lucha por la independencia política y organizativa del movimiento obrero y de masas respecto a la burguesía, sus partidos y gobiernos.
Mientras la crisis en marcha empieza a actualizar las condiciones de nuestra época, como de crisis, guerras y revoluciones, plantea un enorme desafío histórico: la clase obrera mundial, es hoy una fuerza social inmensa con un colosal potencial revolucionario pero tras décadas de derrotas bajo el neoliberalismo y la restauración capitalista en el Este, ha retrocedido mucho en su organización y conciencia de clase. Para hacer frente a las tareas revolucionarias de este nuevo período histórico, necesitará avanzar al calor de la lucha de clases en su recomposición política, ideológica y organizativa, para poder imponer con el poder de los trabajadores una salida socialista a las convulsiones del capitalismo en decadencia.
En esta perspectiva estratégica, cobran toda su fuerza y vigencia las tareas que podemos sintetizar así: agrupar en torno al programa obrero a la vanguardia de los trabajadores, y avanzar en la reconstrucción de la Cuarta Internacional, como el partido mundial de la revolución socialista, con sus secciones nacionales, a través de la fusión entre lo más avanzado del movimiento obrero y el programa del marxismo revolucionario, sintetizado en el cuerpo teórico, político y metodológico que Trotsky y sus compañeros sintetizaron al fundar la Cuarta Internacional en 1938.

Hacia la VII Conferencia de la FraccionTrotskista - Cuarta Internacional

Para discutir la situación mundial y sus perspectivas, los problemas y desafíos que enfrenta la clase obrera y las tareas de los revolucionarios, es que este año realizaremos la VII Conferencia de nuestra corriente, la Fracción Trotskista por la Cuarta Internacional. La misma se efectuará en Buenos Aires, al igual que en 2009 y años anteriores, en sus sesiones y en base a documentos sobre los distintos aspectos de la situación mundial, las contradicciones entre la restauración burguesa y las tareas del proletariado, la coyuntura latinoamericana y la situación europea.
Varias de las delegaciones esperadas vienen de participar en importantes experiencias de la lucha de clases en sus países.
La delegación de Francia, militantes y dirigentes obreros que llaman a construir una tendencia para la lucha de clases y revolucionaria, recuperando el programa de la IV Internacional, en el seno del NPA. Los camaradas de Clase Contra Clase en el Estado español están apoyando las luchas de los trabajadores del metro de Madrid y los primeros pasos de la resistencia obrera al programa de ajuste del “socialista” Zapatero. Desde Europa vendrán también delegados de Alemania e Inglaterra.
La delegación de la LER-QI de Brasil, con dirigentes y activistas de la gran huelga de 57 días de los trabajadores no docentes de la USP, cuyo sindicato, el Sintusp, es considerado con justicia el más combativo de Brasil. También participarán delegados de nuestros grupos hermanos en Bolivia, que vienen de participar en la “rebelión fabril” por el salario y contra las medidas antiobreras de Evo Morales, de Chile, Venezuela, México, Costa Rica y compañeros de Uruguay.
Los delegados del PTS, que reflejarán los esfuerzos en la teoría, la política y la intervención sindical de nuestra corriente, insertándose en la vanguardia obrera en varias de las más avanzadas experiencia de lucha y organización de los trabajadores en los últimos años, desde Kraft-Terrabusi y otras fábricas de la industria, a Zanon, de trabajadores estatales y docentes, a los ajeros de Mendoza, así como en decenas de universidades y colegios.
Como cierre de la conferencia, nos proponemos hacer un gran acto público internacionalista, donde se puedan expresar estas experiencias llamando a redoblar el combate por un programa obrero y socialista frente a la crisis del capital y por la reconstrucción de la Cuarta Internacional.

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire